Sopaipillas
Una de las masas fritas más queridas de Chile, las sopaipillas de zapallo se disfrutan en cualquier época del año, pero son especialmente reconfortantes en los días de lluvia.
Ingredientes
- 500 g de harina sin polvos
- 200 g de zapallo camote cocido y bien escurrido, molido (aprox. 1 taza)
- 50 g de manteca de cerdo o mantequilla, a temperatura ambiente
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 1 cucharadita de sal
- Aceite vegetal para freír
Preparación
- Cocina el zapallo en agua con sal hasta que esté completamente blando. Escurre muy bien, aplástalo con un tenedor hasta obtener un puré sin grumos y deja enfriar a temperatura ambiente.
- En un bol grande mezcla la harina, el polvo de hornear y la sal.
- Agrega el puré de zapallo y la manteca. Une los ingredientes con las manos hasta integrarlos.
- Amasa sobre una superficie enharinada durante unos 5 minutos, hasta obtener una masa suave y homogénea. Si queda pegajosa, añade harina de a poco, cucharada a cucharada.
- Cubre la masa con un paño limpio y deja reposar 15 minutos.
- Estira la masa con uslero hasta un grosor de unos 5 mm.
- Corta círculos de 8–10 cm de diámetro con un cortapastas o el borde de un vaso.
- Pincha cada sopaipilla 3 o 4 veces con un tenedor para evitar que se inflen al freír.
- Calienta abundante aceite a fuego medio-alto (aprox. 175 °C). Para comprobar la temperatura, introduce un trocito de masa: debe subir a la superficie de inmediato.
- Fríe las sopaipillas en tandas de 4–5, durante 2–3 minutos por lado, hasta que estén doradas y cocidas.
- Retira con una espumadera y coloca sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
- Sirve de inmediato con pebre, mostaza, palta aplastada o simplemente con sal gruesa.